Jueves, 16 de Abril de 2009 01:32 (APe).- La antigua carretera ponía en comunicación al pasajero con la historia del barrio o la localidad que atravesaba. La autopista -quizás una vanidad del siglo XX- no conoce nada de todo esto, menos de esquinas afectuosas. Una autopista es igual a otra. Es una enorme cinta asfáltica con la mirada seca, la memoria borrada. Se tiene noticia de que se está en un punto sólo por los carteles indicadores. A sus lados aparecen señales que tratan de rescatar lo que en algún tiempo se encontró adherido al camino. La construcción de ellas en Publicado por agencia pelota de trapo Agencia de Noticias Pelota de Trapo
domingo, 19 de abril de 2009
La autopista
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Guillermo, un grito contra la amnesia
14/04/09 Por Oscar Taffetani
(APe).- "...Polideportivo o Villa... Seguridad o Caos..." se lee en volantes distribuidos casa por casa por un par de jóvenes de Villa Pobladora, barrio de Piñeiro, Avellaneda.
"Los vecinos de Pobladora -dice el libelo- manifiestan su descontento ante la construcción de un complejo habitacional en lugar del solicitado polideportivo (...) El complejo estaría compuesto por 23 viviendas destinadas a personas carenciadas de villas cercanas a la zona (...) Si se concreta, lamentablemente, crecerá la inseguridad en la zona y en barrios vecinos (...) Unámonos para detener esa violación a nuestros derechos (...) Convocamos a la gran reunión vecinal a realizarse el viernes (...) Está en juego su seguridad y la de su familia..."
Villa Pobladora, Villa Castellino y Villa Porvenir son barrios obreros que tienen más de un siglo de antigüedad. Fueron creados porque en las adyacencias había fábricas y talleres (es decir, trabajo) y porque los terrenos eran muy baratos, ya que solían inundarse por las crecidas del Riachuelo.
Quisiéramos leer esta pequeña historia en un libro. Pero no está. Hoy no hay libros que cuenten la otra historia, la historia solidaria, de Villa Pobladora, de Villa Castellino y Villa Porvenir. Tampoco hay bibliotecas, para esos libros. Sólo hay volantes. Presente absoluto. Amnesia absoluta. Volantes que dicen "Polideportivo o Villa... Seguridad o Caos"
- ¿Usted lo conoció?
- Eran calles de tierra. Sastre tenía un amigo que vivía acá al lado de mi casa. Cuando venía a visitarlo, estábamos los pibes jugando a la pelota, en la calle. Y Sastre se quedaba mirándonos. Entonces, nos llamaba uno por uno y nos hacía alguna corrección, nos enseñaba. De puntín no, porque no podés dirigir la pelota... Y el cabezazo, con la frente, no con la bocha. ¡Si me habré entusiasmado! Mire, yo practiqué casi todos los deportes en el club Independiente, hasta los 80 años. Pero al fútbol jugué en Sportivo Sarmiento, de Lanús. Allí estaban mis amigos.
- ¿Y a la política, dónde jugaba?
- Mi padre era un obrero inmigrante anarquista, que llegó al país en el 19, y ya había tenido que luchar contra Mussolini. Yo a los 13 o 14 años ya frecuentaba las bibliotecas y las escuelas chicas. Aquí, en Avellaneda, había muchas. Leía a William Godwin, a Enrique Malatesta, a Rafael Barrett. Cuando me quise acordar, ya estaba de peón en una fábrica textil en donde también trabajaba mi madre. Un día me quejé porque a un provincianito lo estaban reventando. El capataz me dijo ¿qué, sos delegado vos? No, le dije ¡soy un ser humano! Ahí me echaron la primera vez. Ahí supe que era anarquista.
- ¿Lo echaron muchas veces?
- Sí, las conté: de 58 fábricas me echaron. Textiles, metalúrgicas, de alimentos, carpinterías... en cuanto uno comenzaba a hablarle a los compañeros para organizarlos, para luchar por el salario o por mejores condiciones, ahí nos caía la patronal, con todo, a veces ayudada por la burocracia sindical comunista, o la burocracia peronista. Ellos querían sindicatos mansos, serviles, obedientes.
- ¿Cómo eran los sindicatos anarquistas?
- No nos daban nada. Todo lo teníamos que conseguir con el aporte de los compañeros. La primera sede de un sindicato que conocí, en la calle Vieytes de Barracas, era poco más grande que una pieza. A veces, ni había lugar para sentarse. Cuando nos juntábamos en la calle, aquí en Galicia y Rivadavia, el dueño de la farmacia Rawson, que era socialista, nos prestaba la luz, porque ni luz había en la calle.
Pascuarelli sigue contando historias de lucha y de esperanza. De la vez que escondieron una biblioteca completa -la del Ateneo Ciudad de Avellaneda- para que no cayera en manos de los gendarmes. De las conferencias nocturnas de Humberto Correale. De las cooperativas. De la "ayuda mutua", ya convertida en programa, en manual práctico de solidaridad. Avellaneda, el Bronx, Barcelona...
El neoyoquino Marshall Berman demostró con un bello libro, que no pierde vigencia (Todo lo sólido se desvanece en el aire, 1982) que es posible registrar e interpretar las mutaciones de una sociedad y una cultura sin moverse del barrio, es decir, sólo atendiendo a los signos y manifestaciones de los cambios en una parcela pequeña, casi inadvertida, de la superficie del globo.
Lo mismo podría hacer, si quisiera, Guillermo Pascuarelli. Con otras fuentes, tal vez. Con otras prohibidas lecturas. Con otras sagradas escrituras. Y con el mismo espíritu.
"¿Vio que están cerrando cooperativas?" dice. "Las fábricas recuperadas les molestan. Es porque allí los obreros demuestran que se pueden hacer las cosas de otro modo, de una manera más justa".
"Como en
"¡
"Por eso no quieren que nadie lo sepa. Ellos, los que están en el poder, no quieren que nadie sepa que se puede vivir fraternalmente, vivir con justicia. No quieren que los trabajadores se den cuenta de que hay otra manera de hacer las cosas..."
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lunes, 13 de abril de 2009
El tóxico de los campos
Exclusivo: Una investigación del Conicet confirmó el efecto perjudicial del glifosato
El agrotóxico básico de la industria sojera produce malformaciones neuronales, intestinales y cardíacas, aun en dosis muy inferiores a las utilizadas en agricultura. El estudio, realizado en embriones, es el primero en su tipo y refuta la supuesta inocuidad del herbicida.
Por Darío Aranda
Las comunidades indígenas y los movimientos campesinos denuncian desde hace una década los efectos sanitarios de los agrotóxicos sojeros. Pero siempre chocaron con las desmentidas de tres actores de peso, productores (representados en gran parte por
El Laboratorio de Embriología Molecular cuenta con veinte años de trabajo en investigaciones académicas. Funciona en el ámbito de
"Se utilizaron embriones anfibios, un modelo tradicional de estudio, ideal para determinar concentraciones que pueden alterar mecanismos fisiológicos que produzcan perjuicio celular y/o trastornos durante el desarrollo. Y debido a la conservación de los mecanismos que regulan el desarrollo embrionario de los vertebrados, los resultados son totalmente comparables con lo que sucedería con el desarrollo del embrión humano", explica Andrés Carrasco, profesor de embriología, investigador principal del Conicet y director del Laboratorio de Embriología.
El equipo de investigadores dice que las diluciones recomendadas para la fumigación por la industria agroquímica oscilan entre el uno y el dos por ciento de la solución comercial (cada un litro de agua, se recomienda 10/20 mililitros). Pero en el campo es sabido –incluso reconocido por los medios del sector– que las malezas a eliminar se han vuelto resistentes al agrotóxico, por lo cual los productores sojeros utilizan concentraciones mayores. El estudio afirma que en la práctica cotidiana las diluciones varían entre el diez y el treinta por ciento (100/300 mililitros por litro de agua).
Utilizando como parámetros de comparación los rangos teóricos (los recomendados por las compañías) y los reales (los usados por los sojeros), los resultados de laboratorio son igualmente alarmantes. "Los embriones fueron incubados por inmersión en diluciones con un mililitro de herbicida en 5000 de solución de cultivo embrionario, que representan cantidades de glifosato entre 50 y 1540 veces inferiores a las usadas en los campos con soja. Se produjo disminución de tamaño embrionario, serias alteraciones cefálicas con reducción de ojos y oído, alteraciones en la diferenciació
"Disminución del largo del embrión, alteraciones que sugieren defectos en la formación del eje embrionario. Alteración del tamaño de la cabeza con compromiso en la formación del cerebro y reducción de ojos y de la zona del sistema auditivo, que podrían indicar causas de malformaciones y deficiencias en la etapa adulta", alerta la investigación, que también avanza sobre efectos neurológicos graves: "(Se comprobaron) Alteraciones en los mecanismos de formación de neuronas tempranas, por una disminución de neuronas primarias comprometiendo el correcto desarrollo del cerebro, compatibles con alteraciones con el cierre normal del tubo neural u otras deficiencias del sistema nervioso".
Cuando los embriones fueron inyectados con dosis de glifosato muy diluido (hasta 300.000 veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones)
"Cualquier alteración de forma por fallas de división celular o de muerte celular programada conduce a malformaciones faciales serias. En el caso de los embriones, comprobamos la existencia de menor cantidad de células en los cartílagos faciales embrionarios", detalla Carrasco, que también destaca la existencia de "malformaciones intestinales, principalmente en el aparato digestivo, que muestra alteraciones en su rotación y tamaño".
La soja sembrada en el país ocupa 17 millones de hectáreas de diez provincias y es comercializada por la empresa Monsanto, que vende las semillas y el agrotóxico Roundup (a base de glifosato), que tiene la propiedad de permanecer extensos períodos en el ambiente y viajar largas distancias arrastrados por el viento y el agua. Se aplica en forma líquida sobre la planta, que absorbe el veneno y muere en pocos días. Lo único que crece en la tierra rociada es soja transgénica, modificada en laboratorio. La publicidad de la empresa clasifica al glifosato como inofensivo para al hombre.
Como todo herbicida, está conformado a partir de un ingrediente "activo" (en este caso el glifosato) y otras sustancias (llamadas coadyuvantes o surfactantes, que por secreto comercial no se especifican en detalle), cuya función es mejorar su manejo y aumentar el poder destructivo del ingrediente activo. "El POEA (sustancia derivada de ácidos sintetizados de grasas animales) es uno de los aditivos más comunes y más tóxicos, se degrada lentamente y se acumula en las células", acusa la investigación, que describe el POEA como un detergente que facilita la penetración del glifosato en las células vegetales y mejora su eficacia. Investigadores de diversos países han centrado sus estudios en los coadyuvantes (ver aparte) y confirmado sus consecuencias.
En el estudio experimental del Conicet-UBA (según sus autores, el primero en investigar los efectos del herbicida y el glifosato puro en el desarrollo embrionario de vertebrados)
Carrasco rescata las decenas de denuncias –y cuadros clínicos agudos– de campesinos, indígenas y barrios fumigados. "Las anomalías mostradas por nuestra investigación sugieren la necesidad de asumir una relación causal directa con la enorme variedad de observaciones clínicas conocidas, tanto oncológicas como de malformaciones reportadas en la casuística popular o médica", advierte el profesor de embriología.
La investigación recuerda que el uso de agrotóxicos sojeros obedeció a una decisión política que no fue basada en un estudio científico-sanitario ("es inevitable admitir la imperiosa necesidad de haber estudiado éstos, u otros, efectos antes de permitir su uso"), denuncia el papel complaciente del mundo científico ("la ciencia está urgida por los grandes intereses económicos, y no por la verdad y el bienestar de los pueblos") y hace un llamado urgente a realizar "estudios responsables que provengan mayores daños colaterales del glifosato".
SOBRE CANCER Y MALFORMACIONES
Los otros estudios
Por D. A.
Los impulsores del actual modelo agropecuario niegan la toxicidad de los agrotóxicos. A pesar de los graves cuadros clínicos de familias campesinas e indígenas –o incluso de barrios afectados por fumigaciones–, empresas y productores de soja reclaman estudios científicos para comenzar a creer en los efectos nocivos de los herbicidas. Desde el mundo académico reconocen que no es sencillo investigar el tema. Se entremezclan la presión ejercida por las empresas para silenciar las críticas, la permeabilidad de los investigadores para no cuestionar y el rol de los organismos estatales que trabajan junto a las compañías del sector. Pero hay excepciones:
- Letal en células: Gilles-Eric Seralini es investigador, docente de biología molecular en
- Factor de riesgo: Robert Belle es el director de
- Relaciones causales: Malformaciones, cáncer y problemas reproductivos tienen vinculación directa con el uso y la exposición a contaminantes ambientales, entre ellos los agrotóxicos utilizados en los agronegocios. "Los hallazgos fueron contundentes en cuanto a los efectos de los pesticidas y solventes", afirmó Alejandro Oliva, médico y coordinador de una investigación que abarcó seis pueblos de
- Letal:
Venenos en alza
Por D. A.
Rapal advierte sobre el geométrico crecimiento de plaguicidas en Argentina. Según la organización, en 1996 se utilizaron en el país 30 millones de litros de agrotóxicos. En 2007 se aplicaron 270 millones de litros. Las razones: la expansión de la frontera agropecuaria (a costa de la deforestación o reemplazo de otras actividades) y la aparición de insectos y malezas cada vez más resistentes. Lo sucedido con el glifosato es un caso testigo. "De una sola aplicación de tres litros por hectárea, llevada a cabo a fines de los años '90, en la actualidad se realizan más de tres aplicaciones, por más de doce litros por hectárea y por año", denuncia Souza Casadinho, que también es docente de
Rapal sostiene que la legislación argentina relativa al registro, comercializació
–Los impulsores del actual modelo agropecuario aseguran que el uso de agroquímicos implica mayor producción. Suelen argumentar que sin plaguicidas y herbicidas, habrá más hambre en el mundo –observó Página/12.
–Con la enorme cantidad de plaguicidas que se utilizan en el mundo, el problema del hambre hoy es una realidad tangible y comprobable. El problema del hambre tiene raíces políticas y no se resuelve sólo con aplicar tecnologías. Un caso testigo es