viernes, 3 de abril de 2009

LUCHAS VECINALES

3-4-09
RECIBIMOS.
 

RESEÑA DE LA LUCHA DE LOS VECINOS  DE BERAZATEGUI POR EL TRASLADO DE LA SUBESTACION RIGOLLEAU FUERA DEL CASCO URBANO
Los vecinos vamos transitando el quinto año de lucha y resistencia a la instalación de una subestación eléctrica, en pleno casco urbano, la subestación Rigolleau, 
calle 21 y 145, en el corazón de la ciudad de Berazategui, en una zona totalmente urbanizada, que cuenta con 11 colegios dentro de su radio de influencia ( más de 10 cuadras a la redonda) y que afecta a oficinas de servicio público, bancos, el Registro Civil, Bomberos, el Correo, la estación de trenes, paradas de colectivos y plazas entre otros.
Esta obra esta plagada de mentiras y engaños y por si fuera poco de intimidaciones aprietes, demandas, procesamientos, cárcel y represión por parte   de las autoridades de la empresa EDESUR
. Esta  obra  está aprobada por el municipio, por la pcia., por  el ENRE y por la justicia en contra de los derechos constitucionales de todo ciudadano a la salud y a un medio ambiente libre de contaminación, favoreciendo los intereses económicos de la empresa e intereses de un sector antes que la vida de los vecinos. 

En ningún momento los trabajos de la empresa EDESUR fueron supervisados ni controlados por alguna autoridad competente, pero si fuimos los vecinos testigos de como se hicieron, no  respetan ninguna medida de seguridad en su profundidad y protección para mitigar el impacto del electromagnetismo, se colocaron los caños  para un cableado de alta tensión de 132.000 v  a pocos centímetros de los caños de gas domiciliarios y del agua corriente, además en la avenida 21 hay un gaseoducto principal, y ahora hay una estación de servicio de gas a dos cuadras de la subestación, sumado esto a la contaminación de la empresa Rigolleau y la presencia de 2 antenas de celular en la zona, la salud de toda la población esta en riesgo.

Nuestro pedido de traslado, a una zona no habitada, se basa en la experiencia  del barrio Sobral de Ezpeleta que cuenta, en las inmediaciones,  con 133 personas fallecidas y 117 enfermas de distintos tipos de cáncer, a la fecha, y conociendo además las consecuencias del cableado de alta y media tensión y de los transformadores con PCB en el barrio San Juan de Berazategui, que hoy tiene 78 personas fallecidas y 57 enfermas de distintos tipo de cáncer,   excediendo cualquier estadística.

Lamentablemente el Juez falló a favor de la empresa con un estudio estadístico hecho por la Facultad de Medicina de La Plata y que pagara EDESUR , que dice no encontrar relación entre los enfermos y fallecidos de Sobral con la subestación eléctrica, pero no se hizo un estudio epidemiológico para determinar la causal de tantos enfermos y fallecidos, ningún profesional de la salud y ninguna autoridad se hizo presente en el lugar,  ni vio a los vecinos afectados, por eso  nos preguntamos  en que se basó el juez para determinar que esta obra no contaminaría a futuro, cuando hay  estudios  a nivel internacional que hacen serias recomendaciones en medida de seguridad con respecto a la contaminación  electromagnética de las subestaciones y de su cableado

Los vecinos llevamos adelante esta resistencia de manera pacífica, con marchas, escraches a la empresa, recolección de firmas, más de 15.000, volantes y cuadernillos informativos que se reparten gratuitamente, hemos recorrido colegios informando sobre el tema, se realizo un video sobre la lucha, además se han realizado 5 murales como forma artística de protesta, los cuales fueron tapados en noviembre del año pasado por personal de la empresa custodiado por la policía y la gendarmería, llevamos 15 festivales artísticos con numerosa participación de jóvenes que se acercan voluntariamente a colaborar con los vecinos y para interiorizarse del tema

La asamblea de los vecinos auto convocados es totalmente independiente y se maneja con fondos propios de los vecinos, entendiendo que es una lucha política pero no participa de actividades partidarias, pero con la convicción que es una lucha de toda la comunidad, por que el medio ambiente es responsabilidad de todos, por eso hacemos un llamado a todos los sectores a unirse a esta lucha, lucha que fue pasible justamente por la participación de organizaciones sociales, ambientalistas, religiosas políticas y gremiales, haber frenado esta obra más de 4 años ha sido un logro de todas las fuerzas sociales que creen en la vida y luchan por ella.

Desde el 26 y 27 de enero que EDESUR se presentó a continuar las obras, como lo hizo el 2 de febrero con más de 150 gendarmes, perros, carros hidrante,  2 ambulancias y policías de la zona hasta el 2 de febrero que se presentó con más de 300 de efectivos de toda la pcia, retirándose el 23 de ese mes, la resistencia de los vecinos fue pacífica y logramos con nuestra  presencia que se retiraran y no continuaran las obras desde la calle 142 hasta la 145 ultimo tramo del cableado.

Desde entonces seguimos en alerta y en asamblea activa y permanente y se mantiene la carpa de la guardia en 21 y 145, sabemos que EDESUR  volverá y nosotros estaremos allí para defender nuestras vidas y el futuro de las generaciones venideras.

Si algo faltó o desean más información estamos a su disposición. Un abrazo.

vecinosautoconvocadosporlavida@yahoo.com.ar

EDITORIAL RECICLANDO N° 8

OPINION
En estos días es común escuchar por los medios de comunicación argentinos y del mundo, acerca de cómo puede ser que en un país donde se produce comida para 300 millones de personas encontremos gente con hambre.

 

Y cuando uno ve la foto que ilustra este artículo, realmente no sabe qué hacer ni cuál respuesta dar ante tal situación.
En general la respuesta se centra en un solo responsable, la corrupta dirigencia política (y esto es cierto), pero hay otro tema, del que casi nadie habla, y es que el modelo de producción no está diseñado para darle de comer a la población de Argentina, sino para alimentar al sistema. SE PRODUCE PARA QUE UNOS POCOS HAGAN GRANDES NEGOCIOS Y SE LLENEN DE DÓLARES Y NO PARA QUE LA GENTE COMA.
Este modelo desarrollista pudo funcionar pero hoy, en esta globalización capitalista, hace agua por todos lados. Está claro que no se trata de justificar a los políticos corruptos, deben desaparecer, pero sin corrupción lo que aseguraríamos sería cierto asistencialismo de urgencia, necesario, pero con esto no generaríamos trabajo, ni una sociedad más justa, en la que la gente pueda satisfacer sus necesidades mínimas y alejarse del hambre.
En esta grave situación social vemos el oportunismo de los defensores del modelo productivo reinante que salen a regalar productos transgénicos a los pobres para así blanquear un producto cuestionado ¿cómo se hace para que un hambriento no avale con su consumo estos productos?.
Esto es una prueba del fracaso del modelo productivo vigente basado en: grandes extensiones de tierra, mucha tecnología de punta, agrotóxicos, transgénicos, industrialismo, poca mano de obra, y grandes ganancias para los poderosos grupos económicos.
¿Y CUÁL ES EL ÉXITO DEL MODELO, SI POR EL OTRO LADO TENEMOS MILLONES DE HAMBRIENTOS?, ¿al servicio de quién están los adelantos científicos y tecnológicos?.
Del hambre se sale con otro modelo social basado en un modelo productivo distinto, donde la prioridad sea que la gente coma, y no exportar para hacer negocios.
Donde lo prioritario sea que la gente trabaje, y no que se tecnifique para eliminar mano de obra.
Donde no se manipulen seres vivos para optimizar las ganancias de los poderosos.
Cuando hablamos de fracaso nos referimos a la gente común, porque los que lucran ganan cada vez más, y a éstos poco le importan los chicos como el de la foto.

Artículo publicado en la revista Reciclando Nº 8. Editada por el T.E.S. "Chico Mendes".
Foto de Julio Pantoja/Infoto.

PUEBLOS ORIGINARIOS

PAREMOS EL GENOCIDIO DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!!!

 

Victimas de la globalización capitalista y su modelo productivo depredador.

 

 

RESPETAR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS ES VALORAR SU CULTURA.

TIERRAS PARA SUS NESECIDADES Y NO PARA LOS PULPÒS SOJEROS, MINEROS, CELULOSICOS, ETC.

 

SOBERANIA PRODUCTIVA YA!

 

Es producir para las necesidades de los pueblos y no para el despilfarro de los países ricos.

 

Otro modelo productivo es posible… y necesario.

Pero debe ser distinto.

REFORMA AGRARIA.

AGROECOLOGIA.

AGROINDUSTRIA-FAMILIAR.

 

Taller de Ecología Social-Chico Mendes Reciclando_tes@hotmail.com

                                     

HACELO CIRCULAR


ENERO 2008
PARTICIPAR NO ES SOLO VOTAR CADA 2 O 4 AÑOS. VOS PODES HACER ALGO. EN PRIMER LUGAR RECUPERAR…LA CAPACIDAD DE INDIGNARNOS

Cuadro de texto: PAREMOS EL GENOCIDIO DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!!!

Victimas de la globalización capitalista y su modelo productivo depredador.


RESPETAR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS ES VALORAR SU CULTURA.
TIERRAS PARA SUS NESECIDADES Y NO PARA LOS PULPÒS SOJEROS, MINEROS, CELULOSICOS, ETC.

SOBERANIA PRODUCTIVA YA! 

Es producir para las necesidades de los pueblos y no para el despilfarro de los países ricos. 

Otro modelo productivo es posible… y necesario.
Pero debe ser distinto. 
REFORMA AGRARIA.
AGROECOLOGIA.
AGROINDUSTRIA-FAMILIAR.

Taller de Ecología Social-Chico Mendes Reciclando_tes@hotmail.com

paro patronal

BASTA DE PRODUCIR PARA LOS INTERESES DE LOS PAISES RICOS.

El paro de la agroindustria exportadora en Argentina, mas allá de los pequeños productores (no campesinos pobres, que son  otra cosa), muestra por donde pasa la verdadera división de aguas entre quienes apuestan a un modelo productivo al servicio de los agro-negocios del capitalismo globalizado  y quienes luchan por la construcción de un modelo que respetando la soberanía alimentaría, produzca para las necesidades del pueblo. Hoy no se trata solo de producir, si no pensar que y para quien producir.

Acá no hay un enfrentamiento entre dos bandos, es una pelea entre dos partes de un mismo grupo, una representada por el gobierno nacional, que apuesta a un modelo depredador del ambiente basado en el monocultivo  de  soja, las minas, la celulosa, etc. y de esta forma seguir cobrando impuestos (retenciones) para poder mantener a través del asistencialismo el control de las masas marginadas y cumplir con los acreedores externos. La  otra parte  "la gente de campo" que apostó a un modelo impuesto desde los grandes grupos  económicos como Monsanto, Dupont , Cargill, etc. Apoyados por sectores medios de las ciudades, a los que nunca se los vio salir a "cacerolear"  por los campesinos pobres que cultivan para poder comer, los pueblos originarios que son expulsados de sus tierras para que los sojeros , pequeños medianos o grandes sigan ganando dinero, por los pueblos amenazados por las industrias contaminantes, minas, papeleras, producción eléctricas, etc.

Gane quien gane la pulseada lo único seguro es que no es para beneficiar a los verdaderos perdedores del sistema, Este modelo no genera trabajo y es un modelo que expulsa a la gente del campo que termina  marginándola, en  las grandes  ciudades, juntando cartones y basura, trayendo  consecuencias sociales  nefastas.

La verdadera lucha contra los grupos económicos que dominan la producción de alimentos pasa por impulsar:

AGROINDUSTRIA FAMILIAR -- AGROECOLOGIA -- REFORMA AGRARIA.                                                               

Para que otro mundo sea posible, otro modelo social y productivo es necesario.

SOBERANIA PRODUCTIVA YA!!!                                                                                                                                  

 

 

Monsanto

Quien controla las semillas, controla la comida y la vida
01-04-09, Por Darío Aranda

Una compañía líder, un modelo agrario y sus consecuencias sociales y sanitarias. Los secretos de la empresa, su poder ante los gobiernos y la ciencia. La investigadora francesa aborda todas las claves para contextualizar el monocultivo de soja y los agrotóxicos a nivel global.

Entrevista a Marie-Monique Robin, autora de "El mundo según Monsanto"



- ¿Cómo define a Monsanto?

–Monsanto es una empresa delincuente. Lo digo porque hay pruebas concretas de ello. Fue muchas veces condenada por sus actividades industriales, por ejemplo el caso de los PCB, producto que ahora está prohibido, pero sigue contaminando el planeta. Durante 50 años el PCB estuvo en los transformadores de energía. Y Monsanto, que fue condenada por eso, sabía que eran productos muy tóxicos, pero escondió información y nunca dijo nada. Y es la misma historia con otros dos herbicidas producidos por Monsanto, que formaron el cóctel llamado "agente naranja" utilizado en la guerra de Vietnam, y también sabía que era muy tóxico e hizo lo mismo. Es más, manipuló estudios para esconder la relación entre las dioxinas y el cáncer. Es una práctica recurrente en Monsanto. Muchos dicen que esto es el pasado, pero no es así, es una forma de obtener ganancias que aún hoy está vigente. La empresa nunca aceptó su pasado ni aceptó responsabilidades. Siempre trató de negar todo. Es una línea de conducta. Y hoy sucede lo mismo con los transgénicos y el Roundup.

–¿Cuáles son las prácticas comunes de Monsanto en el orden global?

–Tiene prácticas comunes en todos los países donde actúa. Monsanto esconde datos sobre sus productos, pero no sólo eso, también miente y falsea estudios sobre sus productos. Otra particularidad que se repite en Monsanto es que cada vez que científicos independientes tratan de hacer su trabajo a fondo con los transgénicos, tienen presiones o pierden sus trabajos. Eso también sucede en los organismos de Estados Unidos como son la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) o EPA (Agencia de Protección Ambiental). Monsanto también es sinónimo de corrupción. Dos ejemplos claros y probados son el intento de soborno en Canadá, que originó una sesión especial del Senado canadiense, cuando se trataba la aprobación de la hormona de crecimiento lechera. Y el otro caso es en Indonesia, donde Monsanto fue condenada porque corrompió a cien altos funcionarios para poner en el mercado su algodón transgénico. No dudamos que hay más casos de corrupción donde Monsanto es quien corrompe.

–Usted también afirma que la modalidad de "puertas giratorias" es una práctica habitual.

–Sin duda. En la historia de Monsanto siempre está presente lo que en Estados Unidos se llama "la puerta giratoria". Un ejemplo claro: el texto de reglamentación que regula los transgénicos en Estados Unidos fue publicado en 1992 por la FDA, la agencia norteamericana encargada de la seguridad de alimentos y medicamentos. La cual se supone es muy seria, al menos siempre yo pensaba eso, hasta antes de este trabajo. Cuando decían que un producto había sido aprobado por la FDA pensaba que era seguro. Ahora sé que no es así. En el '92, el texto de la FDA fue redactado por Michael Taylor, abogado de Monsanto que ingresó a la FDA para hacer ese texto y luego fue vicepresidente de Monsanto. Un ejemplo muy claro de "puerta giratoria". Hay mucho ejemplos, en todo el mundo.

–Monsanto fabricó el agente naranja, PCB y glifosato. Y tiene condenas por publicidad engañosa. ¿Por qué tiene tan buena prensa?

–Por falta de trabajo serio de los periodistas y la complicidad de los políticos. En todo el mundo es igual.

–¿Por qué Monsanto no habla?

–¿Has probado llamarlos?

–Sí, pero no aceptaron preguntas.

–También es lo mismo en todo el mundo. Ante cualquier periodista crítico, Monsanto tiene una sola política: "No comments" (sin comentarios).

–¿Qué significa Monsanto en el mercado mundial de alimentos?

–La meta de Monsanto es controlar la cadena alimentaria. Los transgénicos son un medio para esa meta. Y las patentes una forma de lograrlo. La primera etapa de la "revolución verde" ya quedó atrás, fue la de plantas de alto rendimiento con utilización de pesticidas y la contaminación ambiental. Ahora estamos en la segunda etapa de esa "revolución", donde la clave es hacer valer las patentes sobre los alimentos. Esto no tiene nada que ver con la idea de alimentar al mundo, como se publicitó en su momento. El único fin es aumentar las ganancias de las grandes corporaciones. Monsanto gana en todo. Te vende el paquete tecnológico completo, semillas patentadas y el herbicida obligatorio para esa semilla. Monsanto te hace firmar un contrato por el cual te prohíbe conservar semillas y te obliga a comprar Roundup, no se puede utilizar un glifosato genérico. En este modelo Monsanto gana en todo, y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. De paso, recordemos, que la soja transgénica que se cultiva aquí no es para alimentar a los argentinos, es para alimentar a los puercos europeos. Y qué pasará en Argentina cuando las carnes de Europa deban etiquetarse con que fueron alimentadas con soja transgénica. Se dejará de comprar carnes de ese tipo y Argentina también recibirá el golpe, porque le bajará la demanda de soja.

–Estuvo en Argentina, Brasil y Paraguay. ¿Qué particularidades encontró en la región?

–Hay que recordar que Monsanto entró aquí gracias al gobierno de Carlos Menem, que permitió que la soja transgénica entrara sin ningún estudio. Fue el primer país de América latina. Luego desde Argentina se organizó un contrabando de semillas transgénicas, de grandes productores, hacia Paraguay y Brasil, que se vieron obligados a legalizarlo porque eran cultivos que luego se exportaban. Y luego llegó Monsanto a reclamar sus regalías. Fue increíble cómo se expandió la soja transgénica en la región, y en tan pocos años. Es un caso único en el mundo.

–En la década del '90 Argentina era denominada como alumno modelo del FMI. Hoy, con 17 millones de hectáreas con soja transgénica y la utilización de 168 millones de litros sólo de glifosato, ¿se puede decir que Argentina es un alumno modelo de los agronegocios?

–Sí, claro. Argentina adoptó el modelo Monsanto en tiempo record, es un caso paradigmático. Pero también hubo algunos problemitas con el alumno modelo. Como las semillas transgénicas son patentadas, Monsanto tiene el derecho de propiedad intelectual. Eso significa, como lo vi en Canadá y Estados Unidos, que les hacen firmar a los productores un contrato en los que se comprometen a no conservar parte de sus cosechas para resembrar el año próximo, lo que suelen hacer los agricultores de todo el mundo. Monsanto lo denuncia como una violación de su patente. Entonces Monsanto envía la "policía de genes", que es algo increíble, detectives privados que entran a los campos, toman muestras, verifican si es transgénico y si el agricultor ha comprado sus semillas. Si no las han comprado, realizan juicios y Monsanto gana. Es parte de una estrategia global: Monsanto controla la mayoría de las empresas semilleras y patenta las semillas, exigiendo que cada campesino compre sus semillas. Lo que pasó aquí es que la ley argentina no prohíbe guardar las semillas de una cosecha y utilizarlas en la próxima siembra. En un primer momento Monsanto dijo que no iba a pedir regalías, y dio semillas baratas y Roundup barato. Pero en 2005 comenzó a pedir regalías, rompió el acuerdo inicial y por eso mantiene un enfrentamiento judicial con su alumno preferido.

–El Roundup tiene un papel protagónico en este modelo. Muchas comunidades campesinas e indígenas denuncian sus efectos, pero hay pocas prohibiciones.

–Es un impacto increíblemente silenciado. Nadie puede negar lo que traen aparejadas las fumigaciones con este herbicida, totalmente nocivo. Tengo la seguridad de que va a ser prohibido en algún momento, como fue el PCB, estoy segura de que llegará ese momento. De hecho en Dinamarca ya fue prohibido por su alta toxicidad. Es urgente analizar el peligro de los agroquímicos y los OGM (Organismos Genéticamente Modificados).

–Sin embargo, las grandes empresas del sector prometen desde hace décadas que con transgénicos y agrotóxicos se logrará aumentar la producción, y así se acabará con el hambre del mundo.

–Argentina es el mejor ejemplo de esa mentira. ¿Qué tal le ha ido con la sojización del país? Se ha perdido en la producción de otros alimentos básicos y aún hay hambre. Este modelo es el modelo del monocultivo, que acaba con otros cultivos vitales. Es una transformación muy profunda de la agricultura, que lleva directo a la pérdida de la soberanía alimentaria, y lamentablemente ya no depende de un gobierno para poder revertirlo.

–¿Por qué al proceso agrario actual usted lo llama "la dictadura de la soja"?

–Es una dictadura en el sentido de un poder totalitario, que abarca todo. Hay que tener claro que quien controla las semillas controla la comida y controla la vida. En ese sentido, Monsanto tiene un poder totalitario. Es tan claro que hasta Syngenta, otra gran empresa del sector y competidora de Monsanto, llamó a Brasil, Paraguay y Argentina "las repúblicas unidas de la soja". Estamos en presencia de un programa político con fines muy claros. Una pregunta simple lo demuestra: ¿Quién decide qué se va a cultivar en Argentina? No lo decide ni el Gobierno ni los productores, lo decide Monsanto. La multinacional decide qué se sembrará, sin importar los gobiernos, lo decide una empresa. Y, para peor, la segunda ola de transgénicos va a ser muy fuerte, con un modelo de agrocombustibles que acarrea más monocultivo. Y, a esta altura, ya está claro que el monocultivo es pérdida de biodiversidad y es todo lo contrario de la seguridad alimentaria. Ya no hay dudas de que el monocultivo, ya sea de soja o para biodiésel, es el camino hacia el hambre.

–¿Cuál es el papel de la ciencia en el modelo de agronegocios, donde Monsanto es sólo su cara más famosa?

–Antes pensaba que cuando un estudio era publicado en una prestigiosa revista científica, se trataba de un trabajo serio. Pero no. Las condiciones en que se publican algunos estudios son tristes, con empresas como Monsanto presionando a los directores de las revistas. En el tema transgénico queda muy claro que es casi imposible realizar estudios del tema. En muchas parte del mundo, Estados Unidos o Argentina, los laboratorios de investigación son pagados por grandes empresas. Y cuando el tema es semillas, transgénicos o agroquímicos, Monsanto siempre está presente y siempre condiciona las investigaciones.

–¿Los científicos tienen temor o son cómplices?

–Ambas cosas. El temor y la complicidad están presentes en los laboratorios del mundo. En el libro dejo claro que hay científicos, en todos los países, cuya única función es legitimar el trabajo de la empresa.

–¿Cuál es el papel de los gobiernos para que empresas como Monsanto avancen?

–Los gobiernos son los mejores propagandistas de los OGM (Organismos Genéticamente Modificados). Realizan un trabajo de lobby increíble. Monsanto les lleva sus estudios, su información, sus revistas y fotos, todo muy lindo. Les dicen a los políticos que no habrá contaminación y salvarán al mundo. Y los políticos hacen lo suyo. Y también hay presiones. Diputados franceses han denunciado públicamente las presiones de Monsanto, hasta reconocieron que la compañía contactó a cada uno de los 500 diputados para que legislen según los intereses de la empresa.

–¿Y el papel de los medios de comunicación?

–Me da mucha pena porque soy periodista y creo en lo que hacemos, creo que es una profesión con un papel muy importante en la democracia, pero hay una gran manipulación de los medios. En todo lo referido a los transgénicos, la prensa no trabaja seriamente. Los medios miran la propaganda de Monsanto y la publican sin cuestionamientos, como si fueran empleados de la empresa. También es público que Monsanto invita a comer a los periodistas, les realiza regalos, los lleva de viaje a Saint Louis (donde está su sede central); los periodistas van muy contentos, pasean por los laboratorios, no preguntan nada y ya. Así funcionan los medios con Monsanto. También registré casos en los que Monsanto busca, en cada medio de comunicación, un defensor. Establece contacto con él y logra opiniones favorables. No sé si hay corrupción, pero sé que Monsanto logra su objetivo. En Argentina es claro cómo actúa, al ver algunos artículos de suplementos rurales se ve que en lugar de artículos periodísticos son publicidades de Monsanto. No pareciera que un periodista lo escribió, fue directamente la compañía.

–¿Qué evaluación hace del enfrentamiento entre el Gobierno y las entidades patronales del agro?

–En 2005 entrevisté a Eduardo Buzzi, estaba furioso por el asunto de las regalías reclamadas por Monsanto. Hablaba de las trampas de Monsanto. Y además hablaba de los problemas que traía la soja, hasta me puso en contacto con pequeños productores que me hablaron de las mentiras de Monsanto, de la resistencia que mostraban las malezas, que había que utilizar más herbicidas y que los campos quedaban como tierra muerta. Buzzi sabía todo eso y me decía que cuestionaba ese modelo, afirmaba que la soja traía la destrucción de la agricultura familiar y me decía que Federación Agraria representaba ese sector, que enfrentaba a los pools de siembra y a las grandes empresas. Y Buzzi denunciaba mucho este modelo, muy buen discurso. Pero ahora no sé qué pasó. Nunca lo volví a ver y me gustaría preguntarle qué le pasó que ahora se une con las entidades más grandes, me extraña mucho el cambio que muestra. Y encima Buzzi está con Aapresid (Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa –integrada por todas las grandes empresas del sector, incluidas las semilleras y agroquímicas–), que es la que más gana con todo este modelo, y que apareció poco en este conflicto. Aapresid manipula todo y está con los grandes sojeros, que no son agricultores y que hasta promueven un modelo sin agricultores. Entonces no entiendo cómo Federación Agraria dice representar productores chicos y está con Aapresid. Lo de Federación Agraria es muy extraño, no se entiende.

–¿Y el papel del Gobierno?

–Las retenciones pueden ser que frenen algo del proceso de sojización. Pero no es una solución frente a un modelo tan agresivo. La solución tiene que ser algo mucho más radical y no a corto plazo. Claro que la tentación de los gobiernos es grande, la soja trae buenos ingresos, pero hay que pensar a largo plazo. No hay soluciones simples y cortoplacistas para un modelo que echa a campesinos de sus tierras y, fumigaciones mediante, contamina el agua, la tierra y la gente. www.ecoportal.net

Darío Aranda, Pagina 12, Argentina