domingo, 31 de julio de 2011
Reclasificar los agrotóxicos
Árboles
17 Julio 2011
NO AL DESMONTE!: Al árbol debemos...
Enviado por Ewituri
http://www.prensaindigena.org.mx
autor: Lenin Cardozo*
Los Árboles
De los árboles todo sabemos menos ¿Qué son los árboles? Parecieran incapaces de moverse fijados en la tierra. Viajan sin retorno por el paisaje de la vida. Junto a nosotros en alianzas amorosas (O en incomprensibles odios torvos). Presentes ellos allí en su locuaz silencio. A la vera de la existencia siempre, en medio de una realidad sin respuestas (Lubio Cardozo, poeta venezolano)
Para las culturas antiguas, el árbol además de ser parte de la esencia de sus vidas, por ser su primer cobijo, proveedor de frescas sombras y refugio de aves, buscadas para la caza. También mostraban, admiración, respeto, veneración, ante su fortaleza de erguirse hacia los cielos, plantarse con firmeza en la tierra y adaptarse a los ciclos de los tiempos. Ellos, significaban la conexión entre la tierra y el cielo. Era el simbolismo de la verticalidad, de la vida en completa evolución. Sentían, que cada hombre o mujer lleva en su interior un árbol, que los impulsaba a crecer de la mejor manera. Oír a los árboles, les permitía entender su destino y predecir el futuro. Los árboles, eran a su vez, los protectores de todo lo material y espiritual. Los del mundo de las ciencias, de todos aquellos que estudian a los árboles, la admiración sigue siendo infinita. Son los organismos de mayor tamaño y mayor tiempo de vida en la tierra. Su altura aun no la puede explicar la ingeniería, y su capacidad como procesadores químicos, sigue siendo indescifrable. Toman agua y sales de la tierra y lo llevan a sus hojas, hasta más de 100 metros. Por medio de la fotosíntesis de las hojas que combinan el agua y sales con el dióxido de carbono del aire, logran producir los nutrientes para alimentarse. Verdaderos filtros naturales, para eliminar el dióxido de carbono y contaminantes que existe en el aire. En el presente, los árboles ocupan el 6 por ciento de la superficie de la tierra y aun así, ellos permiten la vida de más de la mitad de las especies biológicas en el planeta. Cuando se tala un árbol, se va una vida y un protector de muchas especies. La existencia de ellos es tan importante, que falta inteligencia para entender tanta indiferencia y crueldad de los humanos para con ellos. ¿Que nos paso? Que perdimos la capacidad de admirar y venerar, a estos seres tan extraordinarios. A tal punto que en nuestra cotidianidad, un árbol no significa nada. No hay tiempo para observarlos, para disfrutar de su belleza. Simplemente, no hay nada para ellos. Ni minutos ni segundos para contemplarlos o para protegerlos. En nuestra cultura se borro la noción de su existencia y con ello, nuestro principal arraigo con la naturaleza.
Lenin Cardozo. http://lenincardozo.blogspot.com/ Sobre el autor: Lenin Cardozo (1960) Ambientalista venezolano. Director Ejecutivo de los noticieros ambientalistas Canal Azul 24 (www.canalazul24.com), Blue channel 24 (www.bluechannel24.com) y ANCA24 Agencia de noticias ambientales para las Américas. Fundador de la ONG AZUL Ambientalistas (www.azulambientalistas.org).jueves, 28 de julio de 2011
Peligro nuclear
Reflexiones sobre el escenario nuclear
4 Jun 2011
La UAC -Unión de Asambleas Ciudadanas- avanzó sobre Atucha el sábado 21 de mayo de 2011 exigiendo debatir la matriz energética nacional.
Acotaciones surgidas de la movilización del sábado 21 de mayo, misceláneas que reflejan el éxito obtenido y empujan al asambleísmo a profundizar este tipo de acciones.
Instalar el debate nuclear en el plano nacional es el objetivo inmediato. La caravana y concentración en Atucha, frente a las centrales y en la ciudad de Zárate, fue convocada por la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC). Causó sorpresa el buen recibimiento fabril y la participación del habitante de Zárate. La alegría final disipó temores infundados.
El contacto con los obreros de Atucha produjo sensaciones dispares, en un marco de inquietante emoción. El preconcepto de ser rechazados en ese escenario, elegido para manifestarnos, había turbado la mente de algunos militantes bajo sospecha de actos de violencia y de enfrentamientos no deseados.
Nada de eso ocurrió, salvo aisladas excepciones de aquellos soliviantados que denostaban el altruismo antinuclear, con expresiones que no eran creídas ni por ellos mismos. De cinco mil obreros no sumaron doce los "ofendidos" por el mensaje socio ambiental. La mayoría de los trabajadores aceptó el volante que reproducía las razones de la movilización en contra de la energía nucleoeléctrica, algunos lo estamparon en la ventanilla del autobús que los regresaba a sus casas y otros lo guardaban en bolsillos o mochilas, no hubo papeles en el suelo; varios gesticularon con el pulgar levantado en alegórico acuerdo. La mayoría ejerció el silencio y el respeto. Por los altoparlantes que ubicamos en el playón y acceso a las plantas, explicábamos que en otros países se retorna de este tipo de producción energética con reconversión laboral hacia otras fuentes de energía. Algunos obreros contestaron que "alguien debe hacer el trabajo", que "se requiere trabajo;" a semejanza de los japoneses de Tokaimura cuando, en 1999, tuvieron que desalojar las viviendas contiguas a la planta por fugas radiactivas que afectaron a 310.000 personas y gravemente a medio centenar de operarios; en aquella ocasión volvieron al trabajo por la paga, admitiendo los riesgos emergentes de esa fábrica de reprocesamiento de combustible nuclear gastado. En 1997 y 1999 los incidentes de Tokaimura no se debieron a terremotos ni tsunamis, como los vividos en Fukushima este año (2011).
Gendarmería Nacional quiso fijar sus reglas separando a trabajadores de movilizados, pero éstos últimos expusieron sus motivos, de modo que los volantes, "mejor activos hoy que radiactivos mañana", fueron entregados en mano por una treintena de activistas a ambos lados de las puertas que comunican con las dos Atucha, en la margen derecha del río Paraná, tal como se había pensado y aceptado por las partes. El resto de los asambleístas terminaron mezclados con los operarios de Atucha a medida que salían. Las esferas de contención, de acero y concreto, que guardan los núcleos de los reactores de las dos centrales nucleoeléctricas aparecían al fondo, contextualizando argumentos. (Reconozcamos que, semanas antes, examinamos el lugar, el movimiento y la circulación de los trabajadores, transportes y fuerzas del orden. Lo fundamental se había previsto).
Accionar contra Atucha es para muchos de nosotros una razón de vida, un compromiso pendiente. De Atucha I (la primera en su tipo en Latinoamérica) y de Embalse Río Tercero, Córdoba, salen buena parte de los residuos radiactivos que tenían el destino de Gastre. Ininterrumpidamente desde 1986 hasta el 2000 agitamos La Patagonia impidiendo la instalación del primer repositorio de desechos radiactivos de alta actividad, proyectado para Sierra del Medio, inmediaciones de la población chubutense de Gastre. Al día de hoy, los barones del átomo no cuentan con gestión definitiva de residuos radiactivos en ningún lugar del planeta. Nuestras luchas en el sur austral impidieron uno de ellos, el primero. En los países del Norte hubo oposición y fracaso de instalaciones semejantes.
El plan nuclear, concebido en tiempos de la dictadura militar argentina, previó seis centrales nucleoeléctricas y en el distrito de Zárate nadie duda de que ese departamento fue elegido como receptor de cuatro de ellas. Atucha I es obsoleta y extender su vida útil no mereció recomendación favorable de los organismos internacionales que reglan su funcionamiento. La necesidad imperiosa de las corporaciones mineras de contar con suficiente energía lanzó de manera oportunista al lobby nucleócrata enquistado en las oficinas del Estado nacional: "cualquier tipo de energía sirve y se necesita", repican insistentes los funcionarios del sector, agregando, "cuidamos el medio ambiente", cantinela poco convincente intentando alargarle la vida a centrales en etapa terminal.
La marcha a las dos Atucha la iniciamos en el Espacio Chico Mendes, en Capital Federal (Asamblea del Cid) con demoras e inconvenientes. La Policía Federal nos indagó procurando saber la ruta de los manifestantes a requerimiento de la policía de la provincia. Con algún retraso recogimos a compañeros en Plaza Italia y en Puente Saavedra, otros vehículos quedaron demorados en Buenos Aires esperando a los asambleístas más rezagados.
En Vicente López cumplimos con la primera etapa de la marcha. Se plegaron compañeros del Espacio Intercuencas, fue una verdadera fiesta ver a familias completas de ese colectivo social ambientalista, con sus hijos, formando la caravana. Lo propio ocurrió en san Isidro, en las calles Márquez y Colectora, donde completamos la columna hacia Atucha. A poco de franquear el peaje a la altura del municipio de Lima, ascendió el último pasajero, un luchador de la ciudad de Zárate que vivió toda esta venturosa odisea como un milagro de voluntades asociadas. Esperó a la caravana con los brazos abiertos. Sintió -dijo- "unidad y compañerismo" que lo revitalizan y motivan a continuar esta lucha.
Para entonces, dos motociclistas de la policía provincial abrían la ruta al frente de la caravana de micro y autos, acompañando la columna hasta llegar a las centrales donde una dotación de Gendarmería Nacional controla acceso e instalaciones; de inmediato se produjo un intercambio mesurado de objeciones y razones, y debatimos con ellos la forma en que haríamos nuestra actividad.
Fotógrafos y camarógrafos de esa repartición militar registraron los movimientos de la movilización mientras nos identificaban, cosa que también teníamos prevista. Algunos compañeros reclamaron con firmeza su desagrado por el tipo de fichaje fotográfico que se extendió a cada uno de los autos arribados,
Los jefes de la guarnición nos ponían condiciones, solicitamos que se respetaran las nuestras y todo finalizó de común acuerdo y en paz. A la cinco en punto de la tarde -diría Federico García Lorca- repartimos los volantes en mano, uno por uno, mirando a cada uno de los cinco mil obreros que los recibían con distinta suerte. Los brazos y puños lanzados hacia arriba, dibujados en el logo de la UAC, estampados en el volante, precedían el "No a la energía nuclear".
Instalamos con el compañero Sergio los equipos de sonido del colectivo Che Pibe y comenzamos nuestra proclama. Para entonces, el objetivo se estaba cumpliendo mejor de lo pensado. Relatamos documentadas historias de tragedias nucleares. Recordamos Three Miles Island, Chernobyl y Fukushima, entre muchos otros desastres nucleares, pero también toda la minería de uranio que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) abandonó a su suerte y a la intemperie de lluvias y vientos, sin remediar, sin restituir. Nadie interrumpió nuestro discurso. Hubo mutuo respeto y a medida que salían los trabajadores reforzábamos la apuesta del mensaje.
¿Qué nos faltó, qué tendría que haber ocurrido?
Instalar estos hechos en el plano nacional. Difundir y documentar estas acciones, y que la población entienda que hay muchos otros habitantes dando pasos animadamente y sin temor, enfatizando con orgullo que cada cual tome una posición con respecto a la energía nuclear, provocar la discusión por sí o por no, porque frente a este flagelo quedarse al margen es inmoral. El silencio oficial ante los sucesos de Fukushima lo denunciamos reiteradamente por los altavoces. Pero se requiere mayor divulgación. Se trata de un silencio que no sorprende pero que alarma y fastidia frente a la tragedia del pueblo oriental que perdió parte de su territorio a manos de la radiación que emiten diariamente los núcleos de los reactores fundidos, las piscinas quebradas, los tambores con desechos radiactivos de alta actividad colapsados, sin explicaciones claras sobre situación y destino, después de los terremotos y tsunami.
Algunos medios de prensa de alcance nacional pidieron imágenes de la movilización a Atucha, era deseable que hubieran participado con sus equipos y profesionales. En cambio, fueron varios los medios de prensa alternativos que registraron la concentración en el predio de las nucleoeléctricas, acompañando al activismo. Numerosas imágenes recogen la histórica marcha, un camino a seguir y método obligado para instalar la discusión pública acerca de la tecnología nuclear: movilización popular y democratización de los derechos ciudadanos mediante consultas populares.
Si bien habíamos logrado el objetivo, decidimos continuar con nuestro mensaje en la ciudad de Zárate; mucha gente detuvo su andar en la calle peatonal, donde volvimos a instalar equipos y micrófonos. Algunos conmovidos, otros tal vez expectantes y curiosos. Claro que la potencia de los altavoces era significativa y la gente que transitaba, que era mucha, se detenía a escuchar.
Seguimos utilizando carteles y volantes, cansados pero felices al haber logrado la difusión deseada. No hubo un solo asambleísta movilizado que no manifestara su alegría por una jornada plena, ilusionados con la posibilidad de cambio del paradigma energético. La denuncia y la protesta tuvieron destino. Todos vivieron en Atucha momentos únicos. Nadie podrá olvidar la ola humana de trabajadores, al concluir una jornada, individuos que surgían en bloque -por millares- de la fábrica atómica. La mayoría son obreros contratados por Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NASA) con intención de apurar la puesta en marcha de Atucha II. A ellos se les entregó material informativo y nuestra voz recorrió todo el espacio hasta que partió el último vehículo dejando el predio en el más absoluto silencio a merced de las faraónicas bóvedas de fisión atómica. Dedicamos un buen espacio para advertir que a la vieja Atucha le intentan extender los tiempos de producción energética, de modo que explicamos lo que hace el mundillo nuclear cuando caduca la vida útil de estas plantas y las convierte -eternamente- en sepulcros de desechos radiactivos. Atucha, arcaica y gastada, es peligrosa; los organismos internacionales que rigen el funcionamiento de estas construcciones habían sugerido su cierre, tal como ahora se supo -tardíamente- de las centrales de Fukushima, vetustas cajas de hormigón con tecnología de los años setenta.
Esta marcha -como muchas otras que se hicieron y se hacen- marca la nueva fórmula del político-ecologista-social, del militante asambleísta que hace su trabajo de campo impulsando otro paradigma. Se puede. Hay que proponérselo. Nada es imposible. Se busca otro sistema que rija el futuro de nuestros pueblos, no otro modelo, otro sistema.
Ver a ciudadanos de Zárate acercarse al micrófono y decir lo que piensan, contar los casos de enfermedades terminales o mencionar el grado de corrupción de los señores del átomo, fue un triunfo significativo de esta movida antinuclear, gestada meses antes en la UAC entrerriana de Colón, por muchos compañeros que instaban a una seria respuesta al silencio autoritario nacional en torno a la tragedia japonesa de Fukushima, al fracaso nuclear, a reabrir el debate anunciado por muchos países después del holocausto radiactivo del gigante asiático de la economía y del consumo globales. ¿Podrá algún mojigato nuclear seguir manipulando el valor del kilovatio nucleoeléctrico? Sólo con soberbia cientificista, falacia y abundante mendacidad.
En casi todas las asambleas de la UAC veníamos tratando la cuestión nuclear. El caso de la minería de uranio, sin remediar en todo el país, permitía y obligaba la discusión, a pesar de aquellos que tomaban distancia porque alguna vez escucharon que la nuclear era "una tecnología de punta". Las imágenes humeantes de Fukushima posibilitaron que muchos, ahora, prestaran atención a nuestras demandas. Tal vez sea el momento de romper el silencio oficial y el de los taciturnos sometidos.
Es inevitable pensar con doloroso nihilismo, y más difícil aún borrar de nuestras mentes la sincronía de plantas nucleares de igual generación, las centrales japonesas y argentinas. Lima y Zárate ¿alguna vez serán ciudades fantasmas como la ucraniana Pripyat, dormitorio de Chernobyl?
En los pueblos vacíos alrededor de Fukushima Daiichi reina el silencio. La pequeña población japonesa de Katsurao se suma a los 85.000 habitantes que ya fueron evacuados. Se decomisó todo tipo de alimento, se sacrificó el ganado. Los oriundos de los pueblos próximos son discriminados al abandonar la región. Japón perdió territorio.
¿Cuál sería el destino de la región bonaerense de Zárate, de su gente y de los pueblos vecinos hasta el centro de la metrópoli porteña, separada por solo 100 kilómetros de la Atucha del Paraná La Palmas, si se produjera un Chernobyl (Rusia 1986), o el patético caso de Harrisburg (Pensilvania 1979, USA) o el impensado holocausto japonés de Fukushima? Los miserables 360 megavatios de potencia instalada de Atucha ¿justifican semejante castigo?
Reclinados en nuestros asientos, de regreso, algunos cavilábamos paralelismos y conjeturábamos al Japón que predice ahora el cierre de sus cincuenta y tantos reactores nucleares, a la autoridad regulatoria nuclear de los Estados Unidos que hace décadas no recibe propuestas de nuevas centrales, a la Europa que discute el destino de las numerosas ruletas rusas nucleares dispuestas sobre quinientos millones de habitantes, y a muchos países que en los cinco continentes frena o repliega sus proyectos de energía atómica. ¿Acaso se volvieron ecologistas antinucleares? Ciertamente que no, pero en el sistema capitalista prima la rentabilidad y esta fuente energética es cara y sucia, no es barata ni limpia, concepto expresado en los años ochenta por la autoridad nuclear norteamericana: "Cuesta más la gestión de los residuos radiactivos que la energía misma".
¿Cómo fue posible que regiones de alta sismicidad construyeran plantas de este tipo, acaso para inmolarse? ¿Qué experto fue capaz de lavar la mente del chileno que concibió la posibilidad de dos reactores nucleares en los Andes sísmicos, seguramente arrepentido ya de haberlo pensado? ¿Qué derecho humano avanza infausto sobre nuestros destinos, incapaz de evitar nubes radiactivas que rotan caprichosamente alrededor del planeta?
Atucha se halla aguas arriba de un enorme conglomerado humano, al que la imbecilidad del experto le advierte, -como primera medida ante la eventualidad de un colapso nuclear-, encerrarse en su casa a la espera de indicaciones de la autoridad competente: "¡Enciérrense en sus casas!" ("Sellen puertas y ventanas" y, si pueden, no salgan a la calle) (?)
Javier Rodríguez Pardo
Contacto: (011) 1567485340
Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH) – Red Nacional de Acción Ecologista, Argentina (RENACE).
UNION DE ASAMBLEAS CIUDADANAS (UAC).
miércoles, 27 de julio de 2011
pueblos originarios
18 Julio 2011
Argentina_Pueblos Originarios: Una lucha que llegó a la ONU
17.07.2011
Por Darío Aranda
Reclamo en las Naciones Unidas de indígenas por el avance minero.
Comunidades originarias de Salta y Jujuy fueron recibidas en Naciones Unidas. Denunciaron la vulneración de sus derechos y el avance minero sobre sus territorios. En noviembre llegará al país una misión de la ONU para conocer la situación.
El avance sobre el territorio indígena, la violación de legislación nacional e internacional que protege sus derechos y la instalación de empresas mineras sobre comunidades originarias fueron los temas que escucharon en la Organización de Naciones Unidas (ONU) de la boca de comunidades kolla y atacama de Salta y Jujuy, que rechazan la minería de litio en su territorio ancestral.
Ante la más alta instancia de la ONU en materia indígena, las comunidades solicitaron algo simple: que se cumplan las leyes que protegen su territorio. También recordaron que la Corte Suprema de Justicia de la Nación debe expedirse sobre un amparo presentado hace ocho meses. En noviembre llegará al país una misión de la ONU para conocer en territorio la situación de los pueblos originarios.
"Planteamos la defensa del territorio de las comunidades, del medio ambiente y del uso del agua. Contamos que no se respetan los derechos de las comunidades, que el Estado no cumple con la Constitución y los tratados internacionales, que nos sigue marginando, excluyendo del derecho a la tierra".
Explicó Clemente Flores, delegado en Ginebra (Suiza) de las 33 comunidades originarias de Salinas Grandes de la Laguna de Guayatayoc, que abarcan Salta y Jujuy, y donde se encuentran reservas de litio, "el oro del futuro", un metal que se emplea en pilas y baterías de productos electrónicos y que ya comenzó a utilizarse como energía en la industria automotriz.
El litio forma parte de las salinas, planicies blancas que suelen ser fotos de postal del Norte del país. Y también el lugar ancestral de vida, cultura e historia de los pueblos kolla y atacama. Los gobiernos de Salta y Jujuy otorgaron en concesión la región a empresas mineras de Canadá, Australia y Estados Unidos, y a las automotrices Toyota y Mitsubishi.
La minería de litio en las salinas vulnera la Constitución nacional y tratados internacionales que legislan sobre el derecho de los pueblos originarios, sostienen las 33 comunidades que presentaron una medida cautelar en la Corte Suprema de Justicia, en noviembre de 2010.
Solicitaron, en base a derechos vigentes en la ley argentina, frenar toda actividad minera en la zona, que se consulte a las comunidades y aportaron pruebas de que ya padecen males: un informe geológico demuestra la perforación y contaminación de un acuífero, en una región donde el agua es el bien más escaso.
El delegado de las comunidades detalló en la ONU la realidad de los pueblos originarios de las Salinas Grandes en el marco de la Cuarta Sesión del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos Pueblos Indígenas (Medpi), ámbito especializado del Consejo de Derechos Humanos, el principal órgano de derechos humanos de Naciones Unidas.
El Mecanismo de Expertos realiza una sesión anual, y uno de los principales temas de debate en 2011 es el derecho de los pueblos indígenas a participar en la decisión de acciones que los afecten. Justamente es uno de los principales reclamos de las comunidades de Salinas Grandes, donde gobiernos y empresas avanzaron sin "consulta previa" (según marca la ley) a los pueblos originarios.
"Explicamos que en nuestro país no se cumple la Constitución nacional y los tratados internacionales de derechos humanos. Si se cumplieran nuestros derechos no tendríamos que hacer todo esto, no tendríamos que hacer juicio, no tendríamos que viajar miles de kilómetros para que alguien nos escuche, podríamos vivir tranquilos en nuestras comunidades.
Explicamos nuestra preocupación de que los gobiernos sigan sordos", explicó Clemente Flores, que estuvo acompañado del abogado Rodrigo Solá. También fueron recibidos por el relator especial de la ONU sobre derechos indígenas, James Anaya, la máxima autoridad de la ONU en la materia.
Le detallaron la realidad de los pueblos originarios de Argentina, explicitaron como ejemplos casos de violación de derechos humanos en Formosa y Neuquén, y explicaron en detalle la frondosa legislación (nacional e internacional) que fue omitida en el avance minero en las Salinas Grandes.
"Fue una muy buena reunión. El relator mostró interés y preocupación por el avance minero en Jujuy y Salta y adelantó que tomará todas las medidas a su alcance para que se respeten los derechos de las comunidades", afirmó Rodrigo Solá. En la entrevista también se confirmó que Anaya visitará la Argentina a fines de noviembre próximo.
Estará en el país durante diez días, recorrerá comunidades de distintas regiones, se entrevistará con funcionarios del Gobierno y miembros del Poder Judicial. El papel de los jueces fue central en la reunión con el relator. Se detallaron "infinidad" de casos donde magistrados de distintas instancias omiten la aplicación de los derechos indígenas.
"Pudimos contar que presentamos un recurso de amparo en la Corte Suprema, pero que esa instancia tampoco está resolviendo nada. Sabemos que la Corte tiene muchos casos, pero nosotros necesitamos una respuesta urgente porque las empresas avanzan en los territorios y nos van a provocar daños para siempre", afirmó Flores.
El viaje a la ONU contó con el apoyo del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa), la Prelatura de Humahuaca, Avina, Red Puna, Asamblea de Autoconvocados de Tilcara, el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), la Maestría de Derechos Humanos de la Universidad de Salta y de la Red de Asistencia Jurídica contra la Megaminería (Redaj). En la imagen: Las comunidades vienen denunciando la instalación de empresas mineras sobre sus territorios.
domingo, 17 de julio de 2011
SOBERANIA ALIMENTARIA SEMILLAS
16 Julio 2011
Los criollos y el maíz:
Más leyes para privatizar semillas
Silvia Ribeiro
16.07.2011
Mientras en el continente crecen las protestas contra las patentes y derechos de obtentor sobre las semillas, en México esto se promueve en las leyes estatales de Fomento y protección del maíz criollo que se aprobaron en Tlaxcala y Michoacán. Ahora, una diputada del PAN presentó una iniciativa copiada de éstas, para Oaxaca.
En todo el mundo, las transnacionales están en campaña para monopolizar las semillas, llave de todas las redes alimentarias. En mayo de 2011 Chile aprobó, en un albazo parlamentario, la incorporación de ese país a la versión 1991 del tratado UPOV (Unión para la protección de nuevas variedades vegetales, por sus siglas en francés). Ese tratado es marco de los llamados derechos de obtentor, que son una forma de registro para privatizar las semillas, prácticamente tan restrictivo como las patentes. En ambos casos (patentes y derechos de obtentor) se trata de impedir legalmente que las semillas sean de libre circulación, para obligar a comprarlas a las trasnacionales y, sobre todo, que no se puedan replantar, es decir, que criminalizan el acto esencial de la agricultura: producir, reproducir y usar semillas para la próxima siembra.
Esto desató una ola de protestas de movimientos y organizaciones chilenas (entre otras CLOC Vía Campesina Chile, ANAMURI, Confederación Ranquil, Asamblea Mapuche de Izquierda, Coordinadora de Estudiante por la Agroecología, Marcha Mundial de Mujeres-Chile, TERRAM, Grain, CENDA, CEDEM, RAPAL, OLCA), apoyadas por organizaciones campesinas, indígenas, ambientalistas y sociales de toda América Latina, como la Confederación Latinoamericana de Organizaciones del Campo, la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas y otras.
El 20 de junio 2011 organizaciones campesinas y sociales chilenas presentaron argumentos sobre la inconstitucionalidad de UPOV 91 en una audiencia pública frente al Tribunal Constitucional de Chile. Camila Montecinos de Grain, señaló que UPOV 91, con los derechos de obtentor, restringe y prohíbe el uso, intercambio y libre acceso a una de las herramientas fundamentales e insustituibles de la agricultura, y con ello vulnera el derecho a trabajar y disfrutar de los frutos del trabajo por parte de comunidades indígenas y de mujeres y hombres campesinos y agricultores. UPOV 91, continuó Montecinos, "permite la apropiación ilegítima del fruto del trabajo ajeno. El Artículo primero define como obtentor a quien descubra una nueva variedad. Las variedades de cultivos son, sin excepción, fruto del trabajo humano; no existen variedades de cultivo que hayan surgido por sí solas. Por tanto, quien las descubra está en realidad teniendo acceso a una obra ajena. Registrarla como propia, en cualquier caso, equivale a un robo" (ver la presentación en www.biodiversidadla.org)
Paradójicamente, en México los derechos de obtentor y patentes sobre el maíz, además de ser activamente promovidos por las trasnacionales semilleras y de transgénicos y por las leyes nacionales de semillas, se promueven en las leyes estatales mal llamadas de Fomento y protección del maíz criollo como patrimonio alimentario. Esas leyes, que curiosamente llaman criollo al maíz que en México siempre es nativo (criollo quiere decir que vino de otro lado y fue criado aquí), establecen también la instauración de registros de variedades campesinas y directorios de productores, abriendo a las autoridades nuevas oportunidades de intervenir en la autonomía y la vida campesina, coadyuvando para que este control pueda ser utilizado, en conjunto con otras normativas, para criminalizar el libre intercambio y las formas tradicionales campesinas de cuidar las semillas.
A partir de la denuncia que hizo la Red en Defensa del Maíz en marzo 2011, varios hemos denunciado los peligros de estas leyes (ver artículos en La Jornada de Ana de Ita, Ramón Vera, Álvaro Salgado, entre otros), aunque sus promotores las presentaron como un logro en la defensa contra los transgénicos. En realidad, estas leyes establecen el canal para aprobar transgénicos a nivel estatal, pero, según sus promotores tiene candados que hacen que tal aprobación debería ser negativa. El argumento es frágil, pero si funcionara para impedir los transgénicos, me daría gusto. Pero como expresé ya en otros artículos, esto está lleno de huecos y es nada más una posibilidad que depende de muchos factores externos, incluyendo quiénes sean las autoridades, factor por demás variable y corruptible en el país. Y de todos modos, si Monsanto y sus amigos deciden que les interesa realmente entrar en alguno de esos estados, se aplicará la jerarquía de leyes nacionales sobre estatales, y los candados volarán por los aires.
Lo que en ningún caso se explica es por qué además estas leyes defienden las patentes sobre la vida, los derechos de obtentor para el maíz campesino y las denominaciones de origen, todos mecanismos que sólo favorecen a las transnacionales semilleras y de transgénicos, diciendo además que es parte de la protección y el fomento del maíz criollo. Salvo que en ese caso el término criollo esté usado literalmente y se refieran a proteger el maíz deMonsanto.
La iniciativa de ley presentada en Oaxaca replica los mecanismos de control contra las comunidades y semillas campesinas e introduce otros elemento perverso, como la necesidad de validar las razas para comprobar su autenticidad. Un nuevo ejemplo de que quienes promueven estas leyes, en el mejor caso, no entienden lo que de verdad hay que defender.
El maíz no existe sin las comunidades que lo crearon. Defender el maíz es defender los derechos integrales de los pueblos indios y campesinos, no leyes para que los gobiernos los controlen mejor.
enviado por CENCOALT
Centro de Comunicacion Alternativa
cencoalt@yahoo.de
jueves, 14 de julio de 2011
Vaca transgénica producirá “leche materna”CIENTIFICOS S.A
Una información reciente muestra que la letra del tango "Cambalache" (1) sigue siendo un fiel espejo de la sociedad en que vivimos. La noticia, divulgada el 10 de junio en Argentina cuenta que "Cristina Fernández presentó una ternera clonada que produce leche materna" (2) (en realidad, siendo una ternera, no podrá producir leche hasta dentro de dos años, pero así fue presentada la noticia).
En un acto que tuvo lugar en la Estación Experimental Agraria Balcarce del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la presidenta Cristina Fernández, mediante videoconferencia, mostró en sociedad a "Rosita ISA", la primera vaca (clonada) del mundo en tener incorporados dos genes humanos que permitirán que la vaca produzca "leche maternizada".
Los aportes de la presidenta argentina a la presentación no fueron demasiado interesantes, salvo cuando contó que "Yo fui criada a leche de vaca pura, no maternizada, porque mi mamá (...) Me va a matar mi mamá cuando me escuche decir esto, pero mi hermana y yo fuimos criadas a base leche de vaca pura y acá estamos". No aclaró si eso llevaba a la conclusión de que la leche "maternizada" es totalmente innecesaria o si, por el contrario, entiende que su desarrollo físico y mental fue afectado por haber sido criada en base a leche de vaca.
Insólitamente, la noticia no despertó reacción alguna. Ni de políticos, médicos, religiosos, biólogos, sociólogos, organizaciones de mujeres, de derechos humanos, etc. Se informó que se incorporaron nada menos que dos genes humanos a un bovino y el hecho no logró hacer salir a la gente de su letargo. Se informó que la lactancia maternal podrá ser sustituida por leche de vaca "maternizada" y ello no despertó ni un bostezo. Pareciera como si cualquier hecho presentado bajo un ropaje "científico" quedara automáticamente fuera del alcance de las críticas, precisamente por eso: por ser "científico".
Sin embargo, es bueno que se sepa que la ciencia está en gran medida manipulando genes sin saber exactamente las consecuencias de tales manipulaciones. Por ejemplo, esta ternera pesó el doble del peso normal en esta raza (45 en vez de 22 kilos) y tuvo que ser extraída por cesárea. Dado que no se le insertaron genes de crecimiento, cabe pensar que se trata de un efecto no previsto de la manipulación genética. ¿No surgirán otros efectos no previstos a lo largo de la vida de esta ternera? ¿La leche "maternizada" no afectará la salud de los lactantes?
Pero lo más grave es que se están cruzando límites biológicos y éticos que hasta ahora habían sido respetados, tal como el de insertar genes humanos en otras especies. Si la sociedad en su conjunto no interviene para regular este tipo de investigaciones, se podrá llegar rápidamente a situaciones muy peligrosas, algunas de las cuales pueden ser irreversibles. En este caso el Estado argentino no sólo no establece límites sino que es quien financia, apoya e impulsa esta investigación. Como decía Discepolín: ¡Dale nomás, dale que va, que allá en el Horno nos vamo'a encontrar!
En el caso de Uruguay, sería muy importante conocer la opinión del Estado y de los propios productores de leche sobre este tema y que se generen ámbitos para la discusión del mismo antes de que sea demasiado tarde.
Ricardo CarrereRAPAL Uruguay
(1) Tango del compositor argentino Enrique Santos Discépolo (Discepolín). Ver letra en http://tango.idoneos.com/index.php/Letras/Cambalache
(2) http://www.skyscraperlife.com/latin-bar/57825-cristina-fernandez-presento-ternera-clonada-que-produce-leche-materna.html
Receta para fabricar jabón
Para empezar hay que hacer una diferencia entre jabón y detergente. El jabón de tocador se fabrica a partir de sustancias naturales (aceites de animal o vegetal) mientras los detergentes usan materias sintéticas.
En general, un jabón es la sal sódica o potásica de un ácido graso. Los ácidos grasos son productos que se encuentran formando parte de las grasas animales, de los aceites vegetales y de las ceras, pero en todos ellos se encuentran unidos a la glicerina, por lo que para que podamos formar un jabón es preciso romper esa unión.
A la operación de romper esa unión se llama saponificación del aceite o de la grasa, y como productos saponificantes se emplean el hidróxido de sodio o el de potasio.
Para elaborar jabones podemos utilizar:
A. Aceites de basé para obtener la pastilla a los que más tarde añaden:
B. Exfoliantes: jabones a los que se incluye además de ingredientes, copos de avena, almendras, café y flores en función de la dureza deseada.
C. Infusiones o leche, como sustitutas del agua que pueden ser infusiones: de ortiga, verbenas, té negro, té verde, manzanilla, leche de cabra….
D. Aceites extras: Para enriquecer la pastilla de jabón. Aceites de caléndula, rosa, yoyoba, aguacate, zanahoria, almendras, germen de trigo….
E. Otros añadidos: Como la miel, gel de Aloe-Vera, sal marina, chocolate….
Fabricación del jabón:
1º Se añade la sosa al agua (en frío) y se va revolviendo con un palo (nunca con nada metálico). Advertir que hay que añadir la sosa al agua y jamás el agua a la sosa.
La sosa cáustica es un material que daña la piel y es muy peligrosa para los ojos, por lo que esta operación hay que hacerla con guantes, mandil grueso que proteja la ropa y el cuerpo, gafas y mascarilla y en zona aireada.
Dado que se produce una reacción "exotérmica" (esto es que esta mezcla va a desprender calor, es necesario dejarla reposar unas horas antes de seguir mezclando otros elementos
2º Se calienta aparte los aceites ya citados que van a servir de base.
Lo que ocurre en la masa es una reacción química en la cual el sodio de la lejía (un álcali) se combina con los ácidos grasos provenientes de los aceites, para dar lugar a una "sal orgánica soluble" al que nosotros llamamos jabón. Este proceso se llama "saponificación".
3º A una temperatura determinada se mezclan los aceites y la sosa (con mucho cuidado de que no salpique) revolviendo hasta lograr una mezcla uniforme y espesa, una especia de besamel.
4º Se van añadiendo los ingredientes complementarios, para darles color, propiedades, etc.
5º Se deposita el producto en moldes y se tapa con una tela tupida.
6º Se espera unas horas para que se enfríe, tras lo que se procede al corte o a su modelado.
7º Se dejan durante varias semanas para que se "cure" el jabón, esto es seque y endurezca.
Se suele añadir a todos un poco de aceite de coco, ya que da espuma. La gente erróneamente piensa que la espuma es la que limpia, lo cual no es cierto, pero a la gente le gusta que sus jabones desprendan un poco de espuma. Además el coco proporciona "solidez" a la pastilla, por eso en muchos casos se usa como aceite de base.
Ello no quiere decir que la base de los jabones sea siempre el aceite de coco, ya que como hemos dicho se usan otros tipos de aceite, como el de oliva, palma, girasol, etc. aunque resulten menos espumosos.
Para dar aroma en lugar de utilizar perfumes usan esencias que dan mayor suavidad al jabón.
Para el color usan pigmentos cosméticos, o productos naturales como el aloe para el rosa, infusiones para el marrón, hiervas para el color verde, etc. La intensidad del color o los matices se logran mediante el mezclado. Aquí interviene la experiencia del artesano. En algún caso incluso han usado la tinta de calamar para el negro.
Normalmente la mezcla de los productos se hace en caliente, pero estos en concreto se pueden hacer en frio. El fabricar los jabones en frio es para que el producto final mantenga toda la glicerina que se desprende del proceso de saponificación, de ahí que los aceites y la sosa se mezclen a una temperatura, llamemos templada.